El proyecto de reforma del enlace de Roces que plantea el Gobierno de Asturias supone un paso atrás en la movilidad sostenible en el concejo de Gijón/Xixón. El objetivo del proyecto, que salió a información pública el miércoles, es ampliar la capacidad viaria de la intersección entre la AS-II y la A-8 mediante la construcción de dos grandes rotondas y carriles directos para cambiar entre las vías. Se cumple así un proyecto que lleva en tramitación desde 2019.
A simple vista parece una mejora de la intersección entre dos autovías, que es necesaria. Sin embargo, el asunto cambia al saber que una de esas dos vías AS-II es realmente una carretera interurbana, que en este caso conecta el polígono de Roces, varios pequeños barrios y el centro comercial, con el barrio homónimo. Es decir, a nivel jurídico los peatones y las bicicletas pueden circular por ella. Y decimos a nivel jurídico ya que la ley es la única que ampara a quién quiera andar por allí, puesto que la realidad es bien diferente: no hay aceras, ni cruces debidamente señalizados, ni carriles bicis ni nada que haga pensar al peatón que ahí es bienvenido.
A la hora de hablar de movilidad sostenible es importante destacar que todas las partes de la ciudades, con independencia de su lejanía al casco urbano, deben poder ser accesibles peatonalmente. Actualmente el polígono de Roces es altamente deficiente en ese sentido y el proyecto del Gobierno de Asturias lapidaría cualquier atisbo de mejorar la situación.
Es por ello por lo que como asociación en defensa de la movilidad sostenible presentamos alegaciones al proyecto, con el ánimo de mejorar lo que se pretende.
Con la intervención que se proyecta, un peatón tendría que cruzar, sin pasos de peatones, por dos glorietas y varios carriles de incorporación y salida. Todo ello por el arcén y junto a un tráfico altamente violento por su volumen y velocidad. A nivel ciclista se pierde la posibilidad de conectar la vía verde de La Camocha con el carril bici del Eje Avd. Oviedo-Avd. Constitución.
Nos es inexplicable cómo un Gobierno que dice defender la movilidad sostenible se olvida de incluir aceras entre dos áreas urbanas separadas por unos pocos cientos de metros, y no propone soluciones protegidas para ciclistas al lado de una carretera en la que se circula por encima de los 50km/h Entienden a esa parte de la ciudad como mero espacio que cruzar a toda velocidad rumbo al casco urbano, en vez de verlo como un centro de actividad económica al que tienen que ir trabajadores y ciudadanos desde sus hogares. Nosotros pedimos aumentar el zoom y tratar a ese espacio con mayor cuidado, como parte del tejido urbano en el que se puede facilitar una movilidad sostenible, en vez de verlo sólo como un mera parte de la red de carreteras de la región.
La movilidad hacia los polígonos, que en este caso incluye importantes superficies comerciales e incluso viviendas, no puede dejarse únicamente en manos del vehículo privado y de lo que oferta EMTUSA, en este caso a través de la línea 6, con 2 autobuses a la hora.
Todas las opciones de movilidad tienen que estar contempladas siempre, en especial las sostenibles, que deben ser priorizadas por las administraciones. No podemos caer en los errores del pasado y seguir construyendo espacios urbanos hostiles para los peatones y los ciclistas. Recibimos a menudo testimonios de gijoneses y gijonesas que se ven obligados a usar el coche porque sus trayectos cotidianos no ofrecen alternativas seguras, cómodas y rápidas para ir en autobús, bici o andando, al ser entre dos barrios que no están bien comunicados. Nos parece fundamental que cada obra nueva que se contemple, sea por el Principado o por el Ayuntamiento, añade tu granito de arena mejorando la conexión sostenible entre todos los barrios, y esta intervención debería de ser un ejemplo en ese sentido.
Visto el problema revisemos rápidamente las soluciones que planteamos en la alegación. Se da la situación que el ancho de la vía es considerable, también en un tramo crítico, como es el puente sobre la A-8, que de hecho incluye un amago de aceras.
Visto esto, es de simple lógica pensar que entraría al menos una acera con un ancho suficiente en uno de los lados de la vía. Con la acera no valdría, si no que habría que añadir pasos de peatones en los cruces con los carriles de incorporación. Si preocupa la fluidez del tráfico, los pasos de peatones pueden tener semáforos que se activan con botón por los peatones. Las opciones son varias muchas siempre y cuando haya voluntad.
Respecto a la situación ciclista, el asunto es algo más complejo puesto que no vale diseñar un carril bici de cualquier manera para que no moleste. La opción adoptada creemos que podría ser similar a la de la acera. Consideramos muy interesante favorecer una conexión ciclista entre el carril bici ya existente en la avenida de Oviedo y ya no sólo el polígono, si no también la vía verde de La Camocha y el barrio de Nuevo Roces.
En cualquier caso, los cambios que proponemos aplicar sobre el proyecto ya redactado serían mínimos y marcarían una diferencia notable en cómo nos movemos. No nos podemos permitir condenar la movilidad peatonal y ciclista de ese espacio de la ciudad.
¿Te animas a hacer una alegación? Puedes descargar el modelo aquí.
Accede aquí a la nota de prensa.








Deja una respuesta